Lluvia y nieve hicieron su mella en el tejado de la cocina.
Hemos decidido derribar el techo de placas de escayola y el tabique de la cocina con el patio.
¡Sorpresa!
Una zapata oculta en muro. Madera labrada del siglo XVI-XVII. Hoja de acanto con sendos roleos en los extremos protegido por ovas y dardos renacentistas, y ajedrezado en moldura. Impresionante.
Ya hemos comenzado.
Estaremos ansiosos por ver que otros tesoros guarda la casa.

Se ve maravilloso.
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